Cerezo

El cerezo dulce puede alcanzar los 20 metros de altura, posee un tronco muy bien definido y la copa formada de ramas extendidas. Sus hojas son largas con un tamaño que puede oscilar entre los 6 y 15 centímetros de longitud, son de color verde claro y mate.

El cerezo ácido se diferencia por tener un tronco menos definido, más corto y provisto de chupones, su copa es más desaliñada con ramas delgadas y colgantes. Sus hojas son mas pequeñas, entre 5 y 8 centímetros y suelen ser de color verde oscuro brillante.

También existen otra serie de cerezos silvestres que se utilizan para elaborar con sus frutos tartas, confituras, bebidas, debido a la acidez de sus frutos. Los más conocidos son los cerezos silvestres americanos, como el cerezo negro americano (Prunus serotina) y el capulín (Prunus virginiana)

Dependiendo de la variedad de cerezo cultivada sus frutos se comienzan a recolectar desde finales del mes de Mayo hasta mediados de Julio y su floración aunque dependerá de la climatología comienza a mediados del mes de Marzo.

Además de sus frutos, el cerezo es también conocido y cultivado por su madera, la cual se utiliza para la fabricación de muebles y en otras ocasiones como elemento decorativo, debido a la belleza de sus flores que aparecen en primavera.

El cerezo parece tener su origen en Asia desde donde fue traído a Roma por Lúculo, un general romano, después de vencer a Mitriades, Rey de Ponto, en el año 65 d.C. Fueron los romanos los que posteriormente extendieron su cultivo por todo el mediterráneo.

En cuanto a su producción y cultivo el mayor productor de cerezas del mundo es Turquía, seguido de Estados Unidos y China, le siguen países como España, Chile, Japón y Australia.